Si organizas eventos, ferias o activaciones, probablemente has escuchado el término tótem interactivo. En esta guía te explicamos qué es, cómo funciona y en qué casos realmente aporta valor, sin tecnicismos.

Qué es un tótem interactivo

Un tótem interactivo es una pantalla táctil vertical de gran formato montada sobre una estructura tipo columna o "tótem". A diferencia de una pantalla común, el usuario puede tocarla e interactuar: navegar un catálogo, completar un formulario, jugar, responder una encuesta o consultar información.

En la práctica funciona como un punto de información y captación de datos que trabaja solo, sin necesidad de que alguien de tu equipo esté explicando todo el tiempo.

Cómo funciona

El tótem combina tres elementos: una pantalla táctil (habitualmente de 42", 55" o 75"), un computador interno y un software personalizado con tu contenido. El usuario toca la pantalla y el sistema responde igual que un smartphone gigante. Todo el contenido —colores, catálogo, formularios, juegos— se adapta a tu marca.

Para qué sirve: usos más comunes

  • Captar leads: formularios de registro que dejan los datos de cada visitante en tu base.
  • Mostrar catálogo: productos, servicios o planes navegables, siempre actualizados.
  • Atraer público: en una feria, un juego interactivo en el tótem genera filas y movimiento en tu stand.
  • Encuestas y votaciones: feedback en tiempo real durante el evento.
  • Información autoservicio: directorios, mapas o consultas en recepciones y showrooms.

Ventajas frente a otros formatos

El gran diferencial del tótem interactivo es que la interacción es medible: sabes cuántas personas lo usaron, qué miraron y cuántos leads dejaron. Además, proyecta una imagen tecnológica y moderna, ahorra personal y permite mostrar mucha información en poco espacio físico.

¿En qué casos conviene?

Es ideal para ferias y congresos, lanzamientos, showrooms, retail, recepciones corporativas y activaciones de marca. Si tu objetivo es atraer, informar y captar datos en un mismo punto, el tótem cumple los tres. Conoce los modelos disponibles en nuestra página de arriendo de tótems táctiles.

Conclusión

Un tótem interactivo es mucho más que una pantalla: es un punto autónomo de atracción, información y captación de leads, 100% personalizable con tu marca. Para eventos puntuales, arrendarlo es la opción más conveniente. Si además quieres dar impacto visual a distancia, combínalo con una pantalla LED.